La guerra entre Rusia y Ucrania llegó a nuestras fronteras, y también a las puertas de países vecinos y del cono sur. El horror del conflicto bélico viene disfrazado de oportunidades de trabajo y muchos jóvenes son víctimas del engaño. Miles de dólares son prometidos, pero reciben, a cambio, un baño de violencia que nadie les explica ni describe. Esos jóvenes que salen entusiastas de sus hogares en busca de mejor futuro, sin entrenamiento físico ni mental, en el mejor de los casos, volverán a ca